Esclava de plata bicolor con diseño de nudo entrelazado

Cómo limpiar la plata en casa y evitar que se ponga negra

Si tienes joyas de plata, seguro que te ha pasado: esa pulsera que brillaba aparece un día apagada, con un tono grisáceo o casi negro. Es normal, tiene explicación y, en la mayoría de casos, solución sencilla en casa. Te contamos cómo hacerlo bien y, sobre todo, qué no hacer.

Por qué se oscurece la plata

La plata no se oxida como el hierro: lo que ocurre es un proceso llamado sulfuración. El metal reacciona con los compuestos de azufre presentes en el aire, en el sudor, en algunos alimentos y en productos cosméticos, y forma una capa superficial oscura.

Es un proceso natural y superficial. No significa que la pieza sea de mala calidad ni que esté estropeada: de hecho, la plata de ley de mejor calidad también se oscurece. Y lo importante es que esa capa se elimina.

Hay factores que lo aceleran: la humedad, el contacto con perfumes y cremas, el cloro de la piscina, el agua del mar y guardar las joyas amontonadas en un cajón sin protección.

Método básico: agua templada y jabón neutro

Para el mantenimiento habitual de una pieza de plata lisa y sin gemas, esto suele bastar:

  1. Prepara un bol con agua templada y unas gotas de jabón neutro (el de manos suave sirve).
  2. Sumerge la pieza unos minutos.
  3. Frota con suavidad usando un cepillo de dientes de cerdas muy blandas, prestando atención a los recovecos.
  4. Aclara con agua limpia.
  5. Seca muy bien con un paño suave. Este paso es el más importante: la humedad residual acelera el oscurecimiento.

Para un oscurecimiento más marcado: el paño de plata

Si el jabón no basta, lo más seguro es un paño impregnado específico para plata. Se pasa en seco sobre la superficie y arrastra la capa sulfurada sin rayar el metal. Es el método que recomendamos para uso doméstico: es barato, dura mucho y es muy difícil hacerse daño con él.

También existen líquidos limpiaplata comerciales. Funcionan bien y rápido, pero conviene seguir las instrucciones al pie de la letra y no usarlos en piezas con perlas, ópalo, coral, turquesa o ámbar, porque pueden dañarlas de forma irreversible.

El truco del papel de aluminio y el bicarbonato: cuidado

Circula mucho por internet el método de sumergir la plata en agua caliente con papel de aluminio, bicarbonato y sal. Funciona: provoca una reacción electroquímica que revierte la sulfuración.

Pero hay que saber lo que se hace. No lo recomendamos como método habitual por varias razones: es agresivo con los baños de rodio o de oro (puede llegar a levantarlos), puede dañar gemas y piezas pegadas, y elimina también el oscurecimiento intencionado de las joyas con acabado envejecido u oxidado, que forma parte de su diseño. Muchas piezas de estilo bohemio o de autor pierden todo su carácter con este método.

Qué evitar siempre

Pasta de dientes. Es abrasiva y deja microrrayas permanentes, aunque el resultado inmediato parezca bueno.

Estropajos, bicarbonato en seco o cualquier producto que raspe. La plata es un metal blando y se raya con facilidad.

Lejía y limpiadores domésticos. Atacan el metal.

Limpiar en seco piezas con acabado oxidado o envejecido sin saber lo que se hace: ese contraste oscuro es parte del diseño y, una vez eliminado, no vuelve.

Cómo evitar que se ponga negra: prevención

Lo más eficaz no es limpiar, sino evitar que se ensucie:

  • Ponte la joya la última, después del perfume, la crema y el maquillaje.
  • Quítatela para ducharte, nadar, hacer deporte o limpiar la casa.
  • Guárdala en bolsitas de tela individuales o en cajas con cierre, no amontonada en un joyero abierto. El aire es el enemigo.
  • Úsala. Suena contradictorio, pero el roce con la piel al llevarla puesta ayuda a mantenerla pulida. La plata que se guarda meses sin usar se oscurece más.

Cuándo llevarla al joyero

Hay casos en los que es mejor no improvisar en casa: piezas con perlas o gemas delicadas, joyas con baño de rodio u oro, cadenas muy finas o enredadas, piezas antiguas o de valor sentimental, y cualquier joya que además necesite un pequeño arreglo.

En Roviralta Joiers trabajamos con nuestro taller de joyería de confianza, con el que llevamos años colaborando, para limpieza, pulido profesional y reparaciones. Si tienes una pieza que no acaba de recuperar su brillo o que te da miedo tocar, tráela a nuestra tienda de Sitges, la revisamos y te decimos qué se puede hacer y cuánto costaría, sin compromiso.

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